Será que yo soy muy niña

Será que yo soy muy niña de Dinorah Marzán

Esta obra es una colección de poesía que explora la identidad puertorriqueña desde múltiples ángulos: la raza, la pobreza, el colonialismo, la nostalgia, la libertad personal y la condición de la mujer. A través de poemas de tono íntimo y a la vez colectivo, la voz poética navega entre lo cotidiano y lo existencial, entre lo local y lo universal. Desde el primer poema, la obra sitúa al lector en los márgenes de la sociedad puertorriqueña. Una madre llama a su hijo Juanito, un niño negro, libre y juguetón, cuya muerte atropellada por un automóvil funciona como metáfora de la vulnerabilidad de los más pobres y de la infancia negra en particular. El poema está escrito en habla popular, con un español fonético que refleja el lenguaje oral del pueblo, otorgándole autenticidad y cercanía emocional. La ausencia del padre, la pobreza implícita y la alegría truncada configuran un cuadro social de gran densidad. Otro poema central recorre la historia y la condición de Puerto Rico como pueblo colonizado con dos banderas, dos idiomas y una identidad fracturada. El ritmo de la plena y el tambor impregnan los versos, que mezclan el español con el inglés como reflejo de esa tensión cultural. La ironía y la indignación se expresan con claridad: hay dos banderas, pero también hay hambre, niños descalzos y casuchas viejas. La música es tanto celebración como resistencia, una forma de sobrevivir la tristeza colectiva. El poema que da título al conjunto es una meditación lírica sobre la identidad femenina, el tiempo y el desarraigo. La voz poética se pregunta si es demasiado joven o demasiado vieja, si existe o ya no existe, si está atrapada o en movimiento. Hay en estos versos una búsqueda de sentido que atraviesa la soledad, el miedo y la libertad. La imagen de quienes se quedan en el umbral de la casa, con el dedo acusador en alto y la mirada fiscalizadora, representa las presiones sociales y familiares que pesan sobre la mujer que elige partir, que elige su propio camino. El poema concluye con una afirmación de libertad y pertenencia a la tierra puertorriqueña, que no se abandona en el corazón aunque se deje físicamente. Otro poema recrea la vida del caserío en Barrio Obrero, un barrio humilde de San Juan. La escena del vendedor de helados a las cinco de la tarde condensa con ternura y amargura la realidad de las comunidades pobres: el ritual cotidiano del helado a vellón se convierte en un alivio momentáneo frente al sabor amargo del desempleo y la precariedad. Los niños bañados esperando en la escalera, las voces que piden sabores distintos, la campanita del carrito, todo forma un cuadro de vida popular que la poesía rescata con dignidad y afecto. En conjunto, la obra construye un retrato polifónico de Puerto Rico y de sus gentes más vulnerables: mujeres solas, niños negros, trabajadores sin empleo, comunidades marginadas. La identidad nacional aparece como algo vivo, contradictorio, doloroso y también hermoso. El colonialismo no se nombra de manera abstracta sino que se siente en los cuerpos, en las lenguas mezcladas, en las banderas que no resuelven el hambre. La voz poética se mueve entre la denuncia y la ternura, entre la rabia y la nostalgia, entre la duda existencial y la afirmación de pertenencia. El lenguaje oscila entre el español culto y el habla popular, entre el lirismo íntimo y el ritmo de la música afrocaribeña, creando una obra de gran riqueza expresiva que honra tanto la tradición oral como la escritura comprometida.

By Dinorah Marzán · First published 1995 · Genre: Young Adult Fiction, Coming of Age, Literary Fiction

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