Una voz poética confiesa el estado de desolación en que ha quedado su espíritu tras la ruptura de un amor no correspondido. La lira, símbolo de la creación artística, yace abandonada en el rincón del silencio, pues las cuerdas que alguna vez vibraron con vida y sentimiento se rompieron en el mismo instante en que ese amor se deshizo en los umbrales del olvido. La capacidad creadora del poeta ha quedado paralizada: el lápiz que antes trazaba versos tiernos ha perdido su punta, y ni el verano ni la primavera han logrado devolvérsela. La naturaleza misma, que solía acompañar y consolar sus tristezas en la figura de un ave que cantaba dentro de la jaula de su vida, ha huido también, lanzándose al espacio libre, lejos de quien ya no tiene nada que ofrecer ni celebrar. Lo único que permanece en el cauce seco de ese amor extinto es un anzuelo que el poeta muerde con odio: el recuerdo. No como una reliquia dulce o nostálgica, sino como un objeto punzante y cruel que le recuerda sin piedad que él quiso y no fue amado. El recuerdo no es aquí un refugio sino una herida abierta, un instrumento de tortura interior que impide tanto el olvido como la sanación. Es la prueba irrefutable de una entrega que nunca fue recíproca, de un sentimiento que existió de un solo lado y que, precisamente por eso, dejó al poeta vaciado de inspiración, de alegría y de voluntad creadora. La obra se articula como una elegía íntima en la que cada imagen —la lira rota, el lápiz sin punta, el ave fugada— representa una facultad humana que el desamor ha destruido o suspendido. La creatividad, la expresión, la alegría: todo ha sido silenciado por la ausencia de un amor que no supo o no quiso corresponder. El poema cierra con una definición amarga y universal: el recuerdo es aquello que todos llevamos cuando el amor muere sin haber sido compartido, cuando la memoria se convierte en el único testigo de lo que pudo haber sido y nunca fue.
By José Virgilio Salazar · First published 1977 · Genre: Literary Fiction, Magical Realism, Psychological Fiction