
La obra analiza la Revolución Rusa de 1905, destacando su singularidad en el contexto europeo y su desarrollo social y económico. Se argumenta que la revolución no solo fue un fenómeno político, sino también un reflejo de las tensiones sociales acumuladas en un país con un desarrollo económico lento y desigual. La autocracia zarista, caracterizada por su dependencia del capital europeo y su incapacidad para adaptarse a las demandas de la sociedad, se enfrenta a un proletariado en crecimiento que busca derechos y libertades. El texto describe cómo la presión de las potencias occidentales y la necesidad de modernización llevaron a Rusia a una crisis. La economía, dominada por la agricultura y la servidumbre, se ve afectada por la industrialización tardía y la llegada de capital extranjero. A medida que el descontento crece, los obreros y campesinos comienzan a organizarse, lo que culmina en la huelga general de octubre de 1905. Se enfatiza el papel del proletariado como motor de la revolución, a pesar de la falta de una burguesía revolucionaria fuerte. La huelga general se convierte en un medio de lucha, y el sóviet de diputados obreros emerge como una organización clave que canaliza las demandas de las masas. A través de la huelga, los trabajadores buscan no solo mejoras económicas, sino también cambios políticos fundamentales, como la convocatoria de una Asamblea Constituyente. El autor también critica la respuesta del gobierno, que, a pesar de las concesiones, mantiene la represión y la violencia. La obra concluye que la revolución de 1905, aunque no logró derrocar al régimen zarista, sentó las bases para futuros movimientos y reveló la creciente conciencia de clase entre los trabajadores. La lucha por la libertad y la justicia social se convierte en un tema central, y el texto sugiere que la revolución es un proceso continuo que requiere organización y unidad entre las clases oprimidas.
By Leon Trotsky · First published 1930 · Genre: Historical Non-Fiction, Political Literature, Memoir · 36 chapters