Asuka de María Gabriela Seraniti Arater

Una voz suplica con urgencia a Asuka que no se marche, que espere un poco más. El hablante venía en camino, cargando amapolas llenas de color y aroma, con las manos ansiosas por rozarla, por ofrecerle ese perfume que evoca memorias compartidas: risas, caricias y besos. Pero Asuka no esperó. El poema despliega el dolor desgarrador de una llegada tardía, de unos segundos o minutos que se convierten en una distancia insalvable. La ausencia de Asuka no es una partida común; tiene el peso de algo definitivo, irreversible. El hablante llega con flores y con amor, solo para encontrar el vacío donde debía estar ella. A lo largo de los versos, la repetición del llamado —ese nombre pronunciado como un grito y como una caricia al mismo tiempo— construye una atmósfera de pérdida aguda. Las amapolas, flores asociadas tanto a la belleza efímera como al sueño y a la muerte, no son un detalle inocente: sugieren que lo que se ha perdido tenía la fragilidad de lo vivo, de lo que florece y se va sin aviso. El poema habita ese instante suspendido entre la esperanza y la certeza del final. El hablante aún se dirige a Asuka como si pudiera escuchar, como si la distancia fuera aún negociable. Hay en ese gesto una ternura desesperada, la de quien sabe que es demasiado tarde pero no puede dejar de llamar.

By María Gabriela Seraniti Arater · Genre: Literary Fiction, Contemporary Fiction, Psychological Drama

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