A la parte mía que perdí

A la parte mía que perdí

Esta obra es una reflexión poética y profundamente íntima sobre el duelo, la pérdida y el redescubrimiento de uno mismo. A través de versos breves y emotivos, la obra recorre el camino que transita una persona tras enfrentarse a una pérdida significativa, una pérdida que no se limita a algo externo, sino que se extiende hacia partes propias que también desaparecen en el proceso. La voz poética se dirige directamente a aquello que se fue, estableciendo un diálogo cargado de nostalgia, pero también de una serenidad ganada con dificultad. Desde el inicio, se reconoce el peso del vacío y la parálisis que puede provocar perder algo o a alguien que formaba parte esencial de la identidad propia. La partida no fue solo una ausencia, sino una fractura que alteró la percepción de quién se es y de qué queda cuando lo que nos constituía ya no está. Sin embargo, la obra no se detiene en el dolor. Avanza con honestidad hacia una comprensión más amplia del duelo: que en la pérdida existe también la posibilidad de ganancia, que el vacío no es un estado estático sino un espacio en movimiento, y que solo aquello que se mueve está verdaderamente vivo. Esta idea funciona como un eje central que transforma la narrativa del duelo, alejándola de la tragedia pura para acercarla a algo parecido a la alquimia emocional. Los sueños aparecen como un umbral entre el pasado y el presente. En ellos, lo perdido regresa brevemente, recordándole a la voz poética lo que era antes. Pero con el tiempo, ese regreso onírico deja de ser devastador y se convierte en un encuentro más sereno, en el que se saluda, se recuerda y se agradece, antes de volver la mirada hacia el propio reflejo. El espejo se convierte en símbolo de aceptación: en él se confirma que la persona que se es hoy solo fue posible gracias a esa pérdida. La obra celebra, con delicadeza y sin triunfalismos, la llegada de cosas nuevas que la pérdida hizo posibles: el amor propio y la verdadera aceptación. Estos no se presentan como reemplazos de lo perdido, sino como dimensiones de uno mismo que permanecían ocultas o inaccesibles antes del quiebre. En ese sentido, la pérdida actúa como una puerta que, al cerrarse por un lado, abre paso a un conocimiento de sí mismo más genuino y más hondo. El tono general de la obra oscila entre la melancolía y la gratitud, entre el reconocimiento del dolor y la afirmación de la vida. No pretende minimizar el sufrimiento ni ofrecer respuestas fáciles, sino acompañar al lector en el proceso de comprender que el duelo, aunque duele, lleva implícita la posibilidad de victoria. Una victoria que no es la derrota del dolor, sino la capacidad de seguir siendo, de seguir moviéndose, de seguir viviendo después de que algo esencial se ha ido para no regresar.

By María Olivia Meixueiro · First published 2019 · Genre: Literary Fiction, Psychological Drama, Contemporary Fiction · 327 words

First lines

Te extraño, llegué a preguntarme si podría seguir sin ti.

Me cuestioné, si incluso tras una tremenda pérdida, era posible volver a sentirse entera.

What this Textopian page supports

A la parte mía que perdí is listed on Textopian as a poem by María Olivia Meixueiro, dated 2019 CE.

This source record anchors work identity, reading entry points, and catalog context for checking claims about the work.

Good citation fit

Discussion starters

Genres

Tags

poesía · poesía contemporánea · literatura mexicana · introspección · identidad · pérdida · memoria · duelo · ausencia · fragmentación · vulnerabilidad · cuerpo

More by María Olivia Meixueiro