La primavera no es solo una estación en la poesía de Antonio Machado — es un estado del alma. A lo largo de sus dos grandes colecciones, Soledades y Campos de Castilla , Machado vuelve una y otra vez a la primavera como símbolo de renovación, memoria y melancolía.
"La Primavera Besaba" es un ejercicio de nostalgia luminosa.
"Abril Florecía" captura el momento exacto en que la primavera irrumpe.
