Explore "El escritor y sus fantasmas" by Ernesto Sábato on Textopian. Read with annotations and highlights.
Muchas de las bizantinas discusiones sobre la crisis de la novela se deben a que se plantea el problema de modo intrínsecamente literario. No creo que se logre ninguna claridad ni que se llegue a una conclusión neta y valedera si no se plantea el fenómeno de la novela como epifenómeno de un drama infinitamente más vasto, exterior a la literatura misma: el drama de la civilización que dio origen a esa curiosa actividad del espíritu occidental que es la ficción novelesca. El nacimiento, desarrollo y crisis de esa civilización es también el desarrollo y crisis de la novela. Examinar el problema de la ficción únicamente a través de las disputas de capillas literarias, de las aperturas o limitaciones lingüísticas o estilísticas es condenar el examen a la confusión y la intrascendencia.
Ninguna actividad del espíritu y ni uno solo de sus productos puede entenderse y juzgarse aisladamente en el estrecho ámbito de su ciudadanía: ni el arte, ni la ciencia, ni las instituciones jurídicas; pero muchísimo menos esa actividad que tan entrañablemente aparece unida a la condición total y misteriosa del hombre, reflejo y muestrario de sus ideas, angustias y esperanzas, testimonio total del espíritu de su tiempo. Esto no significa recaer en el viejo defecto del determinismo positivista, que veía en una obra artística el resultado de factores externos, posición justamente criticada por el estructuralismo. Significa que si la obra de arte es una estructura, a su vez debe ser considerada como integrante de una estructura más vasta, que la incluye; del mismo modo que la estructura de una melodía perteneciente a una sonata no «vale» en sí misma sino en su interrelación con la obra entera.