Explore "Sobre héroes y tumbas" by Ernesto Sábato on Textopian. Read with annotations and highlights.
No había ido conscientemente: pero ahí estaba, frente a la vidriera de la calle Pinzón, pensando que en cualquier momento podría desmayarse. Las palabras PIZZA, FAINA parecían no golpear sobre su cabeza sino, directamente, sobre su estómago, como en los perros de Pávlov. Si estuviera Bucich, al menos. Pero tampoco se atrevía. Además, estaría en el sur, quién sabe cuándo volvería. Ahí estaba Chichín, con su gorra y sus tiradores colorados, y Humberto J. D'Arcángelo, más conocido por Tito, con sus escarbadientes a manera de cigarrillo y la Crítica arrollada en la mano derecha, como quien dice "señas particulares", ya que únicamente un burdo mistificador podría pretender ser Humberto J. D'Arcángelo sin el escarbadientes y la Crítica arrollada en la mano derecha. Tenía algo de pájaro, con su nariz ganchuda y filosa y sus ojitos un poco laterales sobre los dos lados de una cara aplastada y huesuda.
Nerviosísimo e inquieto como siempre: escarbándose los dientes, arreglándose la rotosa corbata. Con su nuez prominente ascendiendo y descendiendo.