Read "El retrato" by Nikolai Gogol online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Había un gran número de carruajes estacionados frente al portal de una casa donde se subastaban ciertas pertenencias de uno de esos acaudalados amantes de las artes que se pasan la vida en un dulce sueño, rodeados de céfiros y cupidos, con fama de mecenas sin la menor culpa por su parte, gastando cándidamente para ello millones acumulados por sus afanosos padres y, a menudo, incluso gracias a su propio esfuerzo en los comienzos. Sabido es que esos mecenas ya no existen y que nuestro siglo XIX ha adquirido, hace tiempo, la aburrida fisonomía del banquero que se deleita con sus millones únicamente en forma de guarismos estampados en el papel. Llenaba el largo salón una multitud heterogénea de visitantes, que habían acudido como aves de rapiña a devorar el cadáver insepulto. Había toda una flotilla de comerciantes rusos del Gostini Dvor, e incluso del baratillo, vestidos con levitas azules de corte alemán.
Allí tenían un porte y una expresión más altivos y desenvueltos y no mostraban esa empalagosa obsequiosidad tan característica del comerciante ruso ante el cliente cuando está en su tienda. Allí no se mostraban apocados, aunque en la misma sala había muchos aristócratas ante los cuales, en otro lugar, habrían sido capaces de barrer con sus reverencias el polvo traído por sus botas. Allí se portaban con todo desahogo, palpaban tranquilamente los libros y los cuadros para cerciorarse de la calidad del género y pujaban audazmente sobre los precios que ofrecían condes u otros títulos entendidos en la materia.