Read "Salambó" by Gustave Flaubert online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
La luna se levantaba a ras de las olas, y brillaban en la ciudad, cubierta de tinieblas, blancuras, puntos luminosos, como la lanza de un carro en un patio, algún pingajo de tela colgado, la esquina de una pared o el collar de oro en el pecho de un dios.
Las bolas de vidrio de los techos de los templos irradiaban aquí y allá, como gruesos diamantes. Pero las informes ruinas, los montones de tierra negra y las huertas formaban manchas más sombrías aún en la obscuridad; abajo, en Malqua, se extendían las redes de los pescadores de una casa a otra, como gigantescos murciélagos que desplegaran las alas. Ya no se oía el rechinar de las ruedas hidráulicas que elevaban el agua al último piso de los palacios; en medio de las terrazas descansaban tranquilamente los camellos, acostados sobre el vientre, al modo de los avestruces.