Explore "El evangelio del Pseudo-Tomás" by Pierre Crépon on Textopian. Read with annotations and highlights.
Y como los judíos le daban consejos a Zaqueo, el niño se echó a reír y dijo: «Que den tus cosas ahora sus frutos y abran sus ojos a la luz los ciegos de corazón. Yo he venido desde arriba para maldecirlos y llamarlos después a lo alto, pues esto es lo que ha mandado el que por vosotros me envió». Y cuando el niño acabó de hablar, todos cuantos habían sido golpeados por su maldición quedaron curados. Y, desde entonces, nadie se atrevió a provocar su cólera por miedo que los maldijese y los golpease con algún mal.