Explore "Libro árabe del Tránsito de la Bienaventurada Virgen María" by Pierre Crépon on Textopian. Read with annotations and highlights.
Entonces, la bienaventurada María levantó el rostro y vio a muchos hombres que se agitaban y tabernáculos innumerables. Se elevaba un olor de incienso y se oía entonar cánticos, y la multitud veía este esplendor y alababa a Dios.
Y la bienaventurada María dijo: «Maestro mío y Señor mío, aquí están estos hombres». Y él respondió: «Aquí están los tabernáculos de los justos, y en ellos acampan, y esta luz indica cuál es su honor cerca de mí; y, en el último día, resucitarán para gozar de sus bienes, y estarán en posesión de una alegría más grande que ésta, y ella no tendrá fin cuando sus almas hayan retornado a sus cuerpos».