Explore "El Evangelio de Nicodemo" by Pierre Crépon on Textopian. Read with annotations and highlights.
Y José, levantándose, dijo a Anás y Caifás: «Tenéis razón para estar admirados, porque os han dicho que Jesús ha sido visto resucitado y subiendo al cielo. Pues todavía es para asombrarse más que no sólo haya resucitado, sino que haya sacado del sepulcro a muchos otros muertos, a quienes gran número de personas han visto en Jerusalén. Y escuchadme ahora, porque todos sabemos que el bienaventurado Sumo Sacerdote Simeón recibió en sus manos, en el templo, a Jesús. Y que Simeón tuvo dos hijos, hermanos de padre y madre, y todos hemos estado presentes cuando ellos se han dormido, y hemos asistido a su enterramiento. Id pues, y mirad sus tumbas, que hallaréis abiertas, porque los hijos de Simeón están en la ciudad de Arimatea, viviendo en oración. Algunas veces se oyen sus gritos, pero ellos no hablan a nadie y están silenciosos como muertos. Venid, vamos hacia ellos y tratémosles con todas las amabilidades.
Y, si les interrogamos con insistencia, quizá nos hablen del misterio de su resurrección».