Explore "El Evangelio de Nicodemo" by Pierre Crépon on Textopian. Read with annotations and highlights.
»Cuando los príncipes del infierno y de la muerte, y sus oficiales impíos vieron esto, se sintieron sobrecogidos por el espanto con sus crueles ministros, en sus propios reinos; cuando vieron la claridad deslumbradora de una luz tan viva, y al Cristo súbitamente establecido en sus moradas, exclamaron diciendo: "Nos has vencido. ¿Quién eres tú, a quien el Señor envía para nuestra confusión? ¿Quién eres tú, que, sin esperar la confusión, por efecto irresistible de tu majestad, has podido vencer nuestro poder? ¿Quién eres tú, tan grande y tan pequeño, tan humilde y tan elevado, soldado y general, combatiente tan admirable, bajo la forma de esclavo, Rey de la Gloria, muerto en una cruz y vivo, que desde tu sepulcro has descendido hasta nosotros? ¿Quién eres tú, en cuya muerte ha temblado toda criatura y se han conmovido todos los astros y que ahora permaneces libre entre los muertos y turbas a nuestras legiones?
¿Quién eres tú, que redimes a los cautivos, y que inundas de una luz brillante a los que están ciegos por las tinieblas de los pecados? ". Y al mismo tiempo todas las legiones de los demonios, sobrecogidos por un espanto semejante, gritaron con, sumisión temerosa y voz unánime, diciendo: "¿De dónde eres tú, Jesús, hombre tan poderoso y de una tan alta majestad, tan resplandeciente, sin mancha, limpio de todo crimen? Porque este mundo terrestre que siempre nos ha estado sometido y que nos pagaba tributos por nuestros usos abominables, nunca nos ha enviado a un muerto ni destinado semejante presente a los infiernos. ¿Quién eres, pues, tú, que has franqueado sin temor las fronteras de nuestros dominios, y no solamente no temes nuestros suplicios, sino que hasta intentas librar a los que retenemos bajo nuestras cadenas? Quizá eres tú ese Jesús de quien Satán, nuestro príncipe, decía que, por tu muerte en la cruz, recibirías un poder sin límites sobre el mundo entero".