Explore "El Evangelio de Nicodemo" by Pierre Crépon on Textopian. Read with annotations and highlights.
»Éstos son los misterios divinos y sagrados que nosotros vimos y oímos, yo, Carino, y yo, Leucio. Y no nos está permitido proseguir y contar los demás misterios de Dios, como lo declaró abiertamente el arcángel Miguel al decirnos. "Id con vuestros hermanos a Jerusalén y permaneced en oración, bendiciendo y glorificando la resurrección del Señor Jesucristo, vosotros, a quienes él ha resucitado de entre los muertos. Pero no hablaréis con hombre alguno, sino permaneced mudos, hasta que llegue la hora en que el Señor os permita referir los misterios de su divinidad". Y el arcángel Miguel nos ordenó ir más allá del Jordán a un lugar muy fértil y abundante donde están varios que han resucitado con nosotros, en testimonio de la resurrección de Cristo.
Porque hace tres días solamente que se nos permite, a los que hemos resucitado de entre los muertos, celebrar en Jerusalén la Pascua del Señor con nuestros parientes, en testimonio de la resurrección del Señor Jesucristo, y hemos sido bautizados en el santo río Jordán, recibiendo todos unas vestiduras blancas. Y, después de los tres días de la celebración de la Pascua, todos cuantos habían sido resucitados con nosotros fueron arrebatados por nubes y, conducidos más allá del Jordán, no han sido vistos por nadie. Éstas son las cosas que el Señor nos ha ordenado que os refiramos. Y alabadle, confesadle y haced penitencia, a fin de que tenga piedad de vosotros. Paz a vosotros en el Señor Dios Jesucristo, salvador de todos los hombres. Amén. Amén. Amén».