Explore "El Profesor Meraz" by Cipriano Campos Alatorre on Textopian. Read with annotations and highlights.
La noche anterior había nevado en abundancia. Había un manto blanco y rutilante en las colinas, los árboles y las casas de piedra y lámina de zinc.
El profesor don Agustín Meraz iba muy contrariado. Una preocupación, más que justificada por cierto, traía intrigado y confundido al abnegado y sufrido maestro de villorrio: la citatoria que le enviara el presidente municipal, y cuyo contenido casi se sabía de memoria. Aquello se ponía de color gris. Quería decir que el alcalde don Ildefonso Rivas, disgustado tal vez por lo mal que marchaban sus actividades amorosas con una de las maestras de la escuela, había tramado algo. Y una trama de don Ildefonso podía significar nada menos que la destitución. La destitución, a pesar del cordial recibimiento hecho al ciudadano inspector en su última visita; flores, festones y cortinas en todas las puertas y ventanas del colegio.