Explore "Sobre el fascismo" by Antonio Gramsci on Textopian. Read with annotations and highlights.
La fuerza del Estado burgués reside toda ella en la organización armada oficial. Desde el armisticio hasta hoy la organización armada del Estado italiano no ha cesado un instante de revelarse en íntima y progresiva descomposición; la descomposición se ha extendido a todas las demás instituciones que se apoyan en la fuerza armada: la administración de la justicia, la administración del poder gubernamental.
La lucha actual entre D'Annunzio y Giolitti es el episodio culminante de esta descomposición. Hay algo de simbólico en esta lucha. El Estado italiano, aun con su farragosa y mastodóntica maquinaria, ha sido siempre una cosa tan cómica, que no debe maravillar que pueda ser arruinada precisamente por un tipo como D'Annunzio. El onorevole Giolitti ha sido uno de los principales constructores del Estado italiano; el onorevole Giolitti es el hombre que, desde el 90 hasta hoy, ha detentado durante un mayor número de años el poder gubernamental: él conoce a la perfección todas las piezas y todos los ángulos de esta máquina, puede decirse que la personifica, a tal punto su actividad ha contribuido a darle forma y movimiento. Hoy, el onorevole Giolitti es impotente para conservarla intacta, es impotente para impedir que sea saboteada y arruinada completamente. ¿Y por parte de quién? No de una gran fuerza adversaria, no de un gran partido revolucionario que organice a las masas populares para hacer de ellas un potente ariete con el cual atacar los baluartes del privilegio capitalista; sino por parte de un literato-guerrero, por parte de un hombre que quiere simplemente divertirse, por parte de un personaje histórico totalmente italiano, en el cual se unen la psicología de Coccapieller con la de un David Lazzaretti. El Estado italiano, como quiera que concluya esta lucha, está irremediablemente comprometido en su prestigio y en su dignidad: la demostración experimental de su no ser, de su incapacidad política, de su anemia organizativa, ha sido dada perentoriamente.