Explore "Sobre el fascismo" by Antonio Gramsci on Textopian. Read with annotations and highlights.
¿A dónde quiere llegar el primer ministro Giolitti? [1] Cualquiera que tenga una pizca de sensatez política, a cualquier partido que pertenezca, no puede dejar de hacerse esta pregunta, ante el espectáculo ofrecido por Italia en este momento.
Los periodistas burgueses, los mismos que más se encarnizan, con su baja y trivial literatura, contra los comunistas, no logran ocultar su profunda turbación interior. Los mismos escritores de la Stampa que en 1918 y 1919 afirmaban: "preferimos, por amor al pueblo italiano, el bolchevismo al fascismo", los mismos escritores de la Stampa que hoy, por obligaciones del oficio, deben apoyar a Giolitti en todas sus acciones, demuestran estar aterrorizados y desorientados. ¿A donde quiere llegar Giolitti? Estos polemistas de la burguesía, a pesar de su obcecación y su unilateralidad, sienten, por ese poco de tosca intuición psicológica y política de que están dotados, que en la situación creada por la guerra y por los tres años posteriores al armisticio, no basta ya con llenar las columnas de los diarios con palabras fuertes y amenazas, sienten que no bastaría siquiera con arrestar a todos los militantes comunistas y con la disolución del partido. Que los periódicos, en sus millones y millones de ejemplares cotidianos, griten: "¡La culpa de todo es del bolchevismo! ", no basta ya para transformar el espíritu popular. Tres años de experiencia real valen más que cualquier propaganda ideológica (? ). El pueblo italiano ha visto que la institución de la justicia no ha funcionado desde el principio de la guerra basta hoy; el pueblo italiano ha perdido toda su fe en la justicia. Enormidades inútiles han sido cometidas durante la guerra, inútiles completamente, incluso desde el punto de vista de las necesidades militares; éstas se han convertido en leyenda popular, se han incorporado a la costumbre, ninguna fuerza dialéctica puede destruir los sentimientos que han suscitado. Enormidades inútiles, desde cualquier punto de vista, incluso desde el punto de vista de la más rígida y estrecha razón de Estado, se han dejado cometer después del armisticio. La institución de la justicia no ha sido ni siquiera capaz de interpretar los intereses más reales y permanentes de la burguesía: tal vez hubiera bastado, para el espíritu popular, un solo acto, quizá incluso sólo la apariencia de mi acto. Pero nada, absolutamente nada. Desde el incendio del Avanti! de Milán, en 1919, hasta hoy, nadie ha sido condenado, nadie ha sido ni siquiera molestado por las violencias ejercidas contra los bienes y contra las personas de la clase obrera. ¿O se piensa que el pueblo italiano está compuesto únicamente por idiotas, compuesto sólo por ciegos, sordos, mudos, compuesto sólo por embrutecidos y desmoralizados? ¿O se piensa que el pueblo italiano es absolutamente incapaz de recordar? Por más que la clase burguesa italiana, durante la guerra, haya deteriorado gran parte de su inteligencia y de su capacidad para dirigir y gobernar a las masas, a pesar de eso, ni siquiera el más pesimista de sus adversarios puede considerarla reducida a tal grado de embrutecimiento y desmoralización. Los polemistas de la burguesía sienten que no se ofende impunemente el sentimiento más profundo de las masas populares: el sentimiento de la justicia. Éstas tienen mía impresión muy viva del abismo al que ha sido empujada la sociedad italiana. No hay convicción en sus discursos anticomunistas. Puestos ante el horror de los acontecimientos, estos hombres han perdido la tranquilidad: no consignen ya redactar sus composiciones fríamente. En la misma rabiosa sequedad e inhumanidad de los más desequilibrados, es posible percibir una íntima desesperación, un terror loco que no es debido a personas corporales, a enemigos corporales, sino a un ignoto e incontrolable fantasma que ellos comprenden y sienten evocado, que comprenden que ha sido desencadenado en el país. Y la ansiedad de toda esta gente se pregunta: "¿a dónde quiere llegar el primer ministro Giolitti?"