Explore "El Danubio" by Claudio Magris on Textopian. Read with annotations and highlights.
En la querelle de las fuentes, el Brigach casi no tiene defensores, pese a la desviación que en Donaueschingen ha convertido al brevísimo Danubio en afluente suyo. Solo M. F. Breuninger, en su tratado sobre las fuentes del Danubio, de 1718, opta por el Brigach, pero las razones que aduce se reducen, en último término, a una sola y difícil de defender, la frescura de sus aguas. La placa, modesta y poco llamativa, no habla del Danubio; el lugar es tranquilo, grandes prados y aires apacibles. No hay ninguna posada sino únicamente un banco, colocado, está escrito, por la Landesbausparkasse, la Caja de Ahorros de las obras públicas regionales.
El pequeño manantial brota del suelo y pasa a un estanque, en cuyo fondo lo recoge una tubería de hierro, lo conduce nuevamente por debajo de la tierra y lo hace salir unos metros más allá, arroyo que corre hacia el valle. También en este caso, el más mínimo deterioro de esa rudimentaria tubería de hierro cambiaría la fisonomía del Danubio.