Explore "Las maniobras del Vaticano" by Antonio Gramsci on Textopian. Read with annotations and highlights.
Sobre el «pensamiento social» de los católicos opino que se puede hacer esta observación crítica preliminar: que no se trata de un programa político obligatorio para todos los católicos, a cuyo alcance están dirigidas las fuerzas organizadas que los católicos poseen, sino pur a y simplemente de un «conjunto de argumentaciones polémicas» positivas y negativas, sin concreción política. Esto sea dicho sin plantear cuestiones de mérito, exámenes del valor intrínseco de las medidas de carácter económico-social que los católicos sitúan en la base de esas argumentaciones.
En realidad, la Iglesia no quiere comprometerse con la práctica vida económica y no se empeña a fondo, ni para cumplir los principios sociales que afirma y que no están cumplidos, ni para defender, mantener o restaurar las situaciones en que una parte de esos principios fue cumplida y más tarde destruida. Para comprender bien la posición de la Iglesia en la Sociedad moderna, es necesario comprender que ella está dispuesta a luchar sólo para defender su particular libertad corporativa (de la Iglesia como Iglesia, organización eclesiástica), es decir, los privilegios que proclama ligados a la propia esencia divina; para esta defensa la Iglesia no excluye ningún medio, ni la Insurrección armada, ni el atentado individual, ni el llamado a la invasión extranjera. Todo el resto se descuida relativamente, siempre que no esté ligado a las propias condiciones existenciales. Por «despotismo» la Iglesia entiende la intervención de la autoridad estatal laica para limitar o suprimir sus privilegios -no mucho más: ella reconoce cualquier poder de hecho, y con tal de que no toque sus privilegios, lo legaliza; si luego aumenta sus privilegios, lo exalta y lo proclama providencial.