Explore "La culpable" by Emilia Pardo Bazan on Textopian. Read with annotations and highlights.
Elisa fué una mujer desgraciadísima durante toda su vida conyugal, y murió, joven aún, minada por las penas. Es verdad que había cometido una falta muy grave, tan grave que para ella no hay perdón: escaparse con su marido antes de que éste lo fuese y pasar en su compañía veinticuatro horas de tren. Después, sucedió lo de costumbre: la recogió la autoridad, la depositaron en un convento, y á los quince días se casó, sin que sus padres asistiesen á la boda; actitud muy digna, en opinión de las personas sensatas.
Ellos no se habían opuesto de frente á las relaciones de Elisa con Adolfo: mas como quiera que no les agradaba pizca el aspirante, y creían conocerle y presentían su condición moral, suscitaron mil dificultades menudas y consiguieron dar largas al asunto y entretenerlo por espacio de cinco años. Consintieron, eso sí, que Adolfo _entrase en casa_, porque tenía poco de seductor y era hasta antipático, y esperaron que Elisa perdiese toda ilusión al verle de cerca. Sucedió lo contrario; en los interminables coloquios junto á la chimenea; en el diario tortoleo, el amante corazón de Elisa se dejó cautivar para siempre, y Adolfo aseguró la presa de la acaudalada muchacha. Después de meditadas y estratégicas maniobras por parte del novio, llegó el instante de la fuga, preliminar del casamiento.