Explore "El encaje roto" by Emilia Pardo Bazan on Textopian. Read with annotations and highlights.
Convidada á la boda de Micaelita Aránguiz con Bernardo de Meneses, y no habiendo podido asistir, grande fué mi sorpresa cuando supe al día siguiente -- la ceremonia debía verificarse á las diez de la noche en casa de la novia -- que ésta, al pie del mismo altar, al preguntarle el Obispo de San Juan de Acre si recibía á Bernardo por esposo, soltó un _no_ claro y enérgico; y como reiterada con extrañeza la pregunta se repitiese la negativa, el novio, después de arrostrar un cuarto de hora la situación más ridícula del mundo, tuvo que retirarse, deshaciéndose la reunión y el enlace á la vez.
No son inauditos casos tales, y solemos leerlos en los periódicos; pero ocurren entre gente de clase humilde, de muy modesto estado, en esferas donde las conveniencias sociales no embarazan la manifestación franca y espontánea del sentimiento y de la voluntad.