Explore "Sí, señor" by Emilia Pardo Bazan on Textopian. Read with annotations and highlights.
Lo que voy á contar no lo he inventado. Si lo hubiese inventado alguien, si no fuese la exacta verdad, digo que bien inventado estaría; pero también me corresponde declarar que lo he oído referir. Lo cual disminuye muchísimo el mérito de este relato, y obliga á suponer que mi fantasía no es tan fecunda como se ha solido suponer, en momentos de benevolencia.
¿Eres tímido, oh tú que me lees? Porque la timidez es uno de los martirios ridículos; nos pone en berlina, nos amarra á banco duro. La timidez es un dogal á la garganta, una piedra al pescuezo, una camisa de plomo sobre los hombros, una cadena á las muñecas, unos grillos á los pies. Y el peor género de timidez no es el que procede de modestia, de recelo por insuficiencia de facultades. Hay otro más terrible: la timidez por exceso de emoción; la timidez del enamorado ante su amada, del fanático ante su ídolo.