Explore "La visión de los reyes magos" by Emilia Pardo Bazan on Textopian. Read with annotations and highlights.
(_Los Reyes Magos regresan á su patria por distinto camino del que vinieron, á fin de burlar al sanguinario Herodes. Es de noche: la estrella no les guía ya; pero la luna, brillando con intensa y argentada luz, alumbra espléndidamente la planicie del desierto. La sombra de los dromedarios se agiganta sobre el suelo blanco y liso, y á lo lejos resuena el cavernoso rugir de un león._)
BALTASAR (acariciándose la nevada y luenga barba y moviendo la anciana cabeza á estilo del que vaticina). -- No sé lo que me sucede desde que me puse de rodillas en el establo de Belén y saludé al Hijo de la Doncella, que me agita un espíritu profético, y siento descorrerse el velo que cubre los tiempos futuros. Este tributo de oro que ofrecí al Niño para reconocerle Rey, ¡cuántas y cuántas generaciones se lo han de rendir! Tributos percibirá, no como nosotros, días, meses y años, sino siglos, decenas de siglos, generación tras generación, y los percibirá de todo el universo, de toda raza y lengua, de nuevas tierras que se descubrirán para aclamar su nombre. El oro que le he presentado era poco; apenas llenaba el cofre de cedro en que lo traje; y ahora se me figura que se ha convertido en un mar de oro, y veo que al Niño se le erigen templos de oro, altares de oro labrado y cincelado, tronos de oro en torno de los cuales oscilan blancos flábulos de plumas con mango de oro, y que ciñe su cabeza una triple corona de oro macizo también, incrustada de diamantes y gemas preciosas. Olas de oro, fluyendo de los veneros de la tierra, corren á los pies del Niño: y lo más extraño es que el Niño los contempla con entristecida cara, y al fin esconde el rostro en el seno de su Madre. ¿Habré obrado mal, ¡oh sabios! , en presentarle oro? ¿No le agradará á la criatura celeste el símbolo de la autoridad real? Temo que mis dones no hayan sido aceptos y mi obsequio pareciese sacrílego.