Explore "Vengadora" by Emilia Pardo Bazan on Textopian. Read with annotations and highlights.
En aquellos días de angustia y de zozobra, surcados por relámpagos de entusiasmo á los cuales seguía el negro horror de las tinieblas y la fatídica visión del desastre inmenso; en aquellos días que, á pesar de su lenta sucesión, parecían apocalípticos, hube de emprender un viaje á Andalucía, adonde me llamaban asuntos de interés. Al bajarme en una estación para almorzar, oí en el comedor de la fonda, á mis espaldas, gárrulo alboroto. Me volví, y ante una de las mesitas sin mantel en que se sirven desayunos, vi de pie á una mujer á quien insultaban dos ó tres mozalbetes, mientras el camarero, servilleta al hombro, reía á carcajadas. Al punto comprendí; el marcado tipo extranjero de la viajera me lo explicó todo. Y sin darme cuenta de lo que hacía, corrí á situarme al lado de la insultada, y grité resuelto:
-- ¿Qué tienen ustedes que decir á esta señora? Porque á mí pueden dirigirse.