Explore "Las herencias ocultas" by Carlos Monsiváis on Textopian. Read with annotations and highlights.
En el sentido positivo del término, Ramírez es un utopista, alguien que anticipa el porvenir creado por la acción radical. Invita a la patria de los aztecas a europeos, africanos, americanos, asiáticos, a los miembros de las razas oprimidas, asegurándoles que en México las únicas trabas serán la incertidumbre y la debilidad de los primeros pasos, en la nación que «palidece en su hermosura porque la juventud la agita, y la Virgen se dispone a ser madre». Si el prerrequisito de la generación de la Reforma es creer en México (hacer posible a la nación confiando en su existencia fecunda), Ramírez le infunde a esta certeza una entonación mística.
Fórmula religiosa. Para equilibrar o diversificar la educación y el lenguaje eclesiásticos, intervienen la lectura de los escritores románticos, la elocuencia de la Revolución Francesa, el suspenso de los novelistas de folletín, la oratoria forense, y los argumentos de la democracia norteamericana y la ideología masónica. Con todo, el idioma de procedencia litúrgica y la interiorización de rezos y catecismos tienen mucho que ver con las sensaciones augustas y fervorosas asociadas con la Patria. Véase una muestra satírica, la carta que Satán, el mismísimo, le envía al nigromante (en marzo de 1846):