Explore "Nexus: La crucifixión rosada 3" by Henry Miller on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ni café ni trozo de tarta. Cuando salí al aire libre, ya era de noche y la avenida estaba desierta. Me moría de hambre. Con los pocos centavos que tenía me compré una chocolatina y volví andando a casa. Un paseo horrible, sobre todo con el estómago vacío. Pero la cabeza me zumbaba como una colmena. De compañía tenía a los mártires, esos tipos alegres y obstinados, que desde hacía mucho tiempo estaban criando malvas.
Me metí derecho en la cama. ¿Para qué esperarlas, aun cuando existiera la posibilidad de que trajesen comida? Cualquier cosa procedente de sus labios sería monsergas, después de la aventura biográfica que había gozado.