Explore "El pajareador" by Francisco Rojas González on Textopian. Read with annotations and highlights.
POR el hecho de haber escupido con toda felicidad el ultimo diente de leche, la vida del muchacho tomó un nuevo camino. Sus padres, tras densas reflexiones y pesados razonamientos, determinaron mandarlo a trabajar, a ponerlo en contacto con el sol, la tierra y el agua, con cuya sociedad algún día el vacío granero familiar se habría de ver a reventar.
Así fue como una mañana risueña y calurosa, el niño echó a andar por la vereda. Los rayos del sol, colados por la bóveda de los arbustos, manchaban con florones dorados trechos del camino; el viento jugaba con las hojas desprendidas de las ramas; los tordos se decían estupideces de un nido a otro y, abajo, la canción del arroyo se deshacía en espuma, cuando las aguas se precipitaban en cascadas sobre el lecho rocoso y profundo.