Explore "La Negra Angustias" by Francisco Rojas González on Textopian. Read with annotations and highlights.
PERO. aquel mediodía, Angustias Farrera lavó y cantó. La pesada tarea había finalizado, y como fruto, la ropa «ajena» y el alma propia albeaban de limpias.
La mujer grande y cuadrona alzóse de su incómoda postura para levantar en alto los brazos llenos de carne juvenil. Su cintura, perfectamente contorneada, tuvo movimientos felinos, por elásticos y graciosos, cuando echó hacia atrás su admirable torso.