Explore "La Negra Angustias" by Francisco Rojas González on Textopian. Read with annotations and highlights.
LA CARRERA por el valle y por la falda de la montaña incrustada en la noche, dejó lugar a un trote largo entre veredas y senderillos de cabras. Cuando el sol salió, el trote habíase cambiado por un tranco lento; entre los fugitivos y Efrén el Picado mediaban ya por lo menos cincuenta kilómetros de camino bravo y fragoso.
Apenas si el Güitlacoche y la negra Angustias habíanse cambiado palabras durante la noche. Pero la amanecida espléndida convidaba a abrir de par en par los corazones. Iban por el fondo de una ladera; el camino ancho y bien trazado lo bordeaban las faldas, tapizadas de grama fresca, de dos lomas semejantes en su estatura y en su forma; al fondo la barranca, torrentera de aguas broncas.