Explore "La Negra Angustias" by Francisco Rojas González on Textopian. Read with annotations and highlights.
LLEGARON a México una tarde esplendorosa de fines de mayo. Manuel, desenvuelto y vivo, se movía en la capital con la soltura que Angustias lo hacía en los cerros. Un carruaje de «bandera azul» los llevó a un hotel de tercera clase, en donde la mulata esperó sola y desconcertada el regreso de su esposo, que había salido en busca de ropas para ella.
Cuando Manuel volvió, muy cerca del mediodía, Angustias lo encontró elegantísimo, dentro de una chaqueta de paño negro, pantalón «de fantasía» y botas de ante y charol, cerradas con botones hasta arriba del tobillo; un «bombín» ladeado estudiadamente le daba al profesor un aspecto mundano y picaresco que agradó muchísimo a su mujer.