Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 2" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
El Ejército de Occidente, dirigido por el cojo michoacano de 54 años José López Uraga, hacia marzo del 64 "reunió al Consejo de Gobierno y le manifestó que se hallaba en graves apuros a consecuencia de haberse cortado sus relaciones con el gobierno general [cuenta José María Arteaga que estaba enfermo en Sayula y no asistió] y que enviaba al licenciado Miguel Buen Romero a enlazarse con Juárez". Pero Buen Romero no avanzó hacia el norte; fue a la Ciudad de México a entrevistarse con Bazaine a nombre de López Uraga y luego a Guadalajara a continuar sus negociaciones con Douay.
Bazaine, el 18 de marzo, escribió al ministro de la Guerra de Francia: "He hecho transmitir igualmente comunicaciones al general Uraga, en Jalisco, y al coronel Elizondo, que manda una partida en Michoacán. Este último me ha respondido que esperaba la llegada del archiduque Maximiliano para hacer acta de adhesión; no me ha ocultado que sólo permanecía sobre las armas, porque temía un espíritu de conquista de parte de Francia, al cual se opondría hasta derramar la última gota de su sangre". Elizondo se entregaría a los imperiales con 400 hombres el 10 de mayo.