Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 2" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mientras que los franceses avanzaban hacia Puebla, Dubois de Saligny le escribía a su ministro de Relaciones Exteriores, el 2 de mayo, que Lorencez había renunciado "a pesar de todos mis consejos" a los auxiliares mexicanos. Se refería a las fuerzas del general conservador Leonardo Márquez, la bestia negra de los liberales, dado que no se podía contar con Zuloaga ni José María Cobos, que no aceptaron el plan de Almonte ni la Intervención francesa en México, o con Vicario y Liceaga, que habían viajado al sur.
Era la única fuerza importante de los cangrejos, unos 2 500 hombres supuestamente, con la que podía contar Almonte en su alianza con los franceses. El problema es que, en tanto se definía el inicio de las hostilidades, Márquez había estado amenazando y rondando las posiciones republicanas en el estado de Puebla sin enfrentarse a ellas de manera definitiva; y cuando se inicia la marcha de Lorencez desde Acultzingo, no ha enlazado con la columna invasora.