Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 2" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
El ejército francés había abierto una brecha en las defensas, pero el boquete no era tal. A la espalda de San Javier y la penitenciaría el agujero se había cerrado y no les permitía avanzar hacia el interior de la ciudad. Forey debía de estar desesperado y durante los siguientes días trató de obtener alguna ventaja táctica de los combates previos.
Porfirio Díaz refiere: "Continuaron los ataques casi diarios por medio de los cuales los franceses seguían ocupando algunas manzanas y nuestras fuerzas tomando sucesivamente las posesiones contiguas". González Ortega recordará en su futuro informe "estas frases que me dirigió modesta y privadamente Herrera y Cairo. Mi general, si usted lo cree conveniente, sacrifique el batallón de Querétaro que mando, para ver si se logra recuperar el fuerte de San Javier: mi persona y el batallón están dispuestos a hacer ese sacrificio en los términos que usted lo exija. Yo aprecié en lo mucho que valían las palabras de aquel jefe, y más cuando su fisonomía, su acento y la hora y punto en que las vertiera me revelaban que procedían del corazón; pero juzgué que era inútil cualquier sacrificio, porque aunque lograra apoderarme del fuerte, con pérdida de algunos centenares de hombres, no podía conservarlo ni defenderlo".