Explore "Oficio de tinieblas" by Rosario Castellanos on Textopian. Read with annotations and highlights.
CUANDO a un pueblo pequeño (y Ciudad Real lo era, a despecho de su nombre, de sus pretensiones y de su historia) llega un forastero, cunde entre sus habitantes un escalofrío de recelo, de curiosidad y expectación.
¿Pero quién viene a Ciudad Real, un sitio tan remoto, tan apartado de todos los caminos? Vienen los agentes viajeros, más por inercia que por la importancia de los negocios que aquí pueden hacer. Llegan con su portafolios repleto, su aire de eficiencia, su prisa sin justificación, su falsa desenvoltura. Tal visita remueve levemente el légamo comercial. Y después el agente viajero alborota en las cantinas, suscita pendencias con los hombres, inquieta a las muchachas. Al partir deja tras de sí alguna deuda insoluta, alguna afrenta sin desenlace, alguna virtud titubeante. O lleva prendida, como una zarza, la desesperación de una soltera para quien la aventura finaliza en el pueblo próximo.