Explore "Oficio de tinieblas" by Rosario Castellanos on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡QUÉ PEQUEÑO es el mundo si un niño puede convertirse en su centro! Es un niño cuyo nacimiento se acompaña de presagios: "el que nació cuando el eclipse". Su destino había permanecido oculto detrás de la humildad de su condición y de la rutina de las tareas cotidianas. Pero hoy se pone de manifiesto, ante la cara de la tribu, porque una ilol, una mujer que ha parido dioses, lo alza en brazos y pronuncia las palabras que ungen a los elegidos.
A Domingo no le atemorizaba la multitud. Confundido con ella estuvo en Tzajal-hemel y asistió a los actos de adoración y desagravio de los ídolos. La multitud, que rondaba su casa, igual que un animal hambriento pero manso. La multitud que se dispersaba a la menor señal de peligro. La multitud que ahora lo rodea pero que no se atreve a traspasar cierto límite, un límite que no se sabe quién le ha marcado.