Explore "Si poesía no eres tú, entonces ¿qué?" by Rosario Castellanos on Textopian. Read with annotations and highlights.
¿JUSTIFICAR un libro? Es más sencillo escribir otro y dejar a los críticos la tarea de transformar lo confuso en explícito, lo vago en preciso, lo errático en sistema, lo arbitrario en sustancial. Pero cuando, como en mi caso, se reúnen todos los libros de poemas en un solo volumen que al abrirse deja leer un primer verso que afirma que el mundo gime estéril, como un hongo no queda más remedio que, apresuradamente, proceder a dar explicaciones. Pues, como en su momento me hicieron ver los comentaristas, el hongo es la antítesis de la esterilidad, ya que prolifera con una desvergonzada abundancia y casi con una falta completa de estímulos. Y, en verdad, lo que yo quise decir entonces era que el mundo tenía una generación tan espontánea como la del hongo, que no había surgido de ningún proyecto divino, que no era el resultado de las leyes internas de la materia, ni la conditio sine qua non para que se desarrollara el drama humano. Que el mundo era, en fin, el ejemplo perfecto de la gratuidad.
¿Por qué si era eso lo que yo quería decir no lo dije? Pues sencillamente porque no acepté hacerlo. Y he de añadir que la inercia, más que la convicción, me arrastró a enarbolar como bandera de la fe que declaraba a una América más retórica que real. Yo no era optimista en tales épocas, pero el pesimismo me parecía una actitud privada y errónea, producto de traumas infantiles y de una difícil adolescencia. Tampoco tenía la menor noción de lo que era el «continente que agoniza», pero había pensado tan poco en él que no había ido a naufragar junto con todas mis otras creencias, después de una grave crisis de valores que me había dejado en la más absoluta de las intemperies cartesianas.