Explore "Zalacaín El Aventurero" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
Entregaron los serenos a Martín en manos del alcaide, y éste le llevó hasta un cuarto obscuro con un banco y una cantarilla para el agua.
- Demonio - exclamó Martín - , aquí hace mucho frío. ¿No hay sitio dónde dormir?