Explore "El último judío" by Noah Gordon on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando Yonah acudió a la finca de la orilla del río para pasar la velada jugando a las damas, vio que María Juana tenía una gran magulladura morada que le cubría casi toda la mejilla bajo el hinchado ojo izquierdo, y vio también varias magulladuras en los brazos de la pequeña Hortensia.
Bonestruca lo saludó con un movimiento de la cabeza y apenas dijo nada, concentrándose de tal forma en el juego que ganó la primera partida tras una reñida batalla. En la segunda partida el fraile se mostró enfurruñado, jugó muy mal y no tardó en perder.