Explore "El último judío" by Noah Gordon on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando el barco regresó a Cádiz y ellos empezaron a descargarlo, se presentó el marinero herido cuyo puesto había ocupado Yonah. Ya se había curado y sólo le quedaba como recuerdo del percance una lívida cicatriz en la frente. El maestre y la tripulación lo saludaron a gritos:
-¡Josep!