Explore "La necedad de Zinganol" by Ramón López Velarde on Textopian. Read with annotations and highlights.
La educación de Zinganol suscita en mí una de esas tenues olas de simpatía que nacen en lo recóndito del presente para ir a alcanzar las piaras fugitivas del ayer. Cuando nos sentamos frente a un escenario pretérito, a ver la comedia que se nubla siempre y jamás fenece, nuestra diversión se atempera, avecinándose al dolor. Hay en los recuerdos irónicos la pena de un corazón moribundo que ya no puede bañar los pies que una semana antes lo llevaron a sus placeres, ni la cabeza que un día antes formuló sus latidos.
Los días idos se amontonan como sillares de un edificio en nuestra propia persona: nunca dejará de ser triste contemplar los sillares desmoronados, por más que algunos, o muchos, hayan rodado cómicamente.