Explore "Meditación en la alameda" by Ramón López Velarde on Textopian. Read with annotations and highlights.
Próspero Garduño es una incompatibilidad manifiesta. Una evidente incompatibilidad entre su nombre y su filosofía. Próspero es pesimista. Próspero Garduño no se ha casado, porque teme llevar a una blanca heroína, vestida de blanco, a la Torre de la fecundidad. Próspero se ha levantado hoy con la cabeza llena de ocio, de amor y de buen tiempo, que diría un ingenio del Renacimiento.
Nuestro hombre sale de su casa, fincada en la Plaza de Armas. Corta un ángulo de las banquetas de la Plaza. Toma la acera de la cárcel y del Juzgado. Pasa por «El paraíso» (cantina y billares). A poco dobla la esquina del atrio del Santuario, esquina por donde se asoma una rama con tres naranjas verdes aún. Y siguiendo por la calle larga, si queréis, de «Las Flores», llega a la alameda.