Explore "El viejo" by Manuel Gutiérrez Nájera on Textopian. Read with annotations and highlights.
PUISQUE vous adorez les fleurs, Songez que l'heure vient, madame, Où les roses n'auront pas d'âme Et les iris plus de couleurs. Avant qu'un souffle monotone Ait couché les derniers gazons Sous l'or pâle des frondaisons, Aimons, aimons au temps d'automne!
Ya viene con su báculo nudoso, bajando por la vertiente del volcán. Su barba, retorcida en forma de culebra blanca, desciende hasta la encorvada punta de sus grandes zuecos. Las flores del valle oyen sus pasos, graves y pesados; le ven bajar y entreabren sus corolas para que el céfiro las bese, como dos enamorados que se acarician y se abrazan poco antes de subir las gradas del cadalso. Mañana rosas y claveles dormirán el sueño de la muerte en un cesto de mimbres, como las cabezas de los pobres novios dormían juntos sus azules labios en el canasto de la guillotina.