Explore "Domingo de la tentación" by Manuel Gutiérrez Nájera on Textopian. Read with annotations and highlights.
¿RECORDÁIS HABER visto en nuestra Academia de Bellas Artes un cuadro que representa la tentación de Jesús? El demonio muestra al Hijo de Dios varias bandejas llenas de frutas y de flores y sostenidas por las manos de unos ángeles, que no sé si son hombres o mujeres, porque los ángeles no tienen sexo. Y parece decirle: -Si me obedeces, si te entregas a mí, ¡te comerás todas estas uvas, todos esos melocotones, todas esas peras! -¿Recordáis haber visto el cuadro aquél? Pues bien, así fue la tentación de Jesucristo.
Hay otro lienzo -¡vaya si es otro! - que tiene el mismo asunto. Es de Ary Scheffer, y recuerdo haberlo contemplado en un artículo maravilloso de Renan. Suprimid el adjetivo «maravilloso» por inútil y la frase no perderá nada de su fuerza: en un artículo de Renan. El demonio allí es hermoso -¿por qué hemos de hacerlo feo, cuando Dios lo hizo bello? , ¿por qué hemos de ponerle cuerpos si no somos sus mujeres? , ¿por qué hemos de imaginarlo repugnante, si a todos, por desgracia, nos simpatiza tanto? - y en actitud gallarda, altivo ofrece a Jesús el señorío y dominio de la tierra. Dan ganas de decirle: -Te estás equivocando; ese humilde esenio puede más que tú; ese es Dios. -Y dan ganas también de decir a Jesús: -¡Aquí ya no eres Jehová, que eres Jesús; desengaña a este truhán buen mozo y perdónalo, porque hace ya muchos años que sois enemigos!