Explore "El desertor del cementerio" by Manuel Gutiérrez Najera on Textopian. Read with annotations and highlights.
EL DESERTOR DEL CEMENTERIO[1]
COMO AL llegar la primavera vienen las golondrinas, al llegar el invierno vienen los aparecidos. Noviembre es el gran mes de las resurrecciones. La naturaleza parece como que muere, y el espíritu como que resucita; las hojas se desprenden de los árboles y las almas de los muertos se desprenden de los panteones; en los teatros y en las calles se representa Don Juan Tenorio; la muerte da una recepción en cada cementerio, como una dama aristocrática que abre su salón en día determinado; nos vestimos de negro y escuchamos el doble acompasado que cae del campanario; vemos con la imaginación, ese anteojo que alcanza a diez mil leguas y a diez mil años, a todos esos seres que han ido al país de donde nadie vuelve; es la época de las apariciones, de las memorias; la época en que todo resucita, menos los corazones que se han muerto y las bellezas que han pasado.