Explore "Stora y las medias parisienses" by Manuel Gutiérrez Najera on Textopian. Read with annotations and highlights.
STORA Y LAS MEDIAS PARISIENSES[1]
PARA VIVIR ahora en México, como para leer una novela de Zolá, se necesita irremisiblemente llevar cubiertas las narices. Las primeras lluvias han convertido la ciudad en un mar fétido, donde se hospedan las amarillas tercianas y el rapado tifo. ¡Quién estuviera en París! Cuando los primeros chaparrones descargan sobre la ciudad privilegiada -dice Banville- y cuando las primeras brumas, a la vez trasparentes y espesas, rodean su atmósfera, París es abominable y delicioso.