El poder y la gloria by Graham Greene — Read

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DE pronto, la mula en que iba montado el cura se sentó. No era raro, pues estuvieron marchando a través de la selva desde hacía más de doce horas. Se dirigían al Oeste cuando les llegaron noticias de soldados y torcieron hacia el Este. En esta dirección los «camisas rojas» ejercían gran actividad, así que cambiaron nuevamente hacia el Norte, vadeando los pantanos y sumergiéndose entre las sombrías caobas. Ahora estaban los dos cansados y la mula sentóse, simplemente. El cura se apeó gateando y empezó a reír. Se sentía feliz. Es una de las revelaciones extrañas en tal clase de vida; un hombre, a pesar de padecerla, tiene momentos de alborozo: siempre halla comparaciones con tiempos peores. Hasta en el peligro y en la miseria el péndulo oscila.

Salió con cautela del recinto arbolado y entró en un claro pantanoso; todo aquel Estado era igual: río, selva y pantanos. Arrodillóse bajo la declinante luz solar y se lavó la cara en un charco sucio que reflejó, como un cacharro vidriado, el semblante barbudo y hundido; fue la cosa tan inesperada, que hizo una mueca con una sonrisa tímida, evasiva, retorcida, de hombre cogido en el garlito. En otros tiempos ensayaba con frecuencia los ademanes ante el espejo durante un largo rato, de modo que llegó a conocer su propia fisonomía tan bien como un actor. Era una especie de humildad: su cara natural no le parecía conveniente. Era una cara de bufón, buena para dirigir bromas inocentes a las mujeres, pero inadecuada para el antepecho del altar. Había procurado cambiarla, y, ciertamente, pensaba, lo había logrado; jamás le reconocerían ya, y la causa de su regocijo volvió a él como un sabor de aguardiente, prometiéndose temporal alivio contra el miedo, la soledad y una porción de cosas más. La presencia de los soldados le había llevado al lugar mismo donde más deseaba estar. Lo había evitado durante seis años; pero ahora no era por su culpa, era su deber ir allí; no podía considerarse un pecado. Volvió a la mula y le dio puntapiés suaves.

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