Explore "El americano tranquilo" by Graham Greene on Textopian. Read with annotations and highlights.
Phuong nos había guardado una mesa al borde de la pista de baile y la orquesta tocaba una melodía que había sido popular cinco años antes en París. Había dos parejas vietnamitas bailando, pequeños, impecables, abstraídos, con un aire de civilización con el que nosotros no podíamos competir. (Reconocí a uno, un contable de la Banque de l'Indo-Chine, y su mujer). Uno tenía la impresión de que nunca se vestían con descuido, pronunciaban una palabra inadecuada, o eran presa de pasiones desordenadas. Si la guerra parecía medieval, ellos eran como del futuro siglo XVIII. Se podría suponer que el señor Pham-Van-Tu escribía como los augustanos en su tiempo libre, pero casualmente sabía que era admirador de Wordsworth y que escribía poemas a la naturaleza. Pasaba sus vacaciones en Dalat, que era lo más cerca que podía estar de la atmósfera de los lagos ingleses. Se inclinó levemente al dar la vuelta. Yo pensaba en cómo se las estaría arreglando Granger cincuenta metros más arriba.
Pyle se estaba disculpando con Phuong en un francés malo por haberla hecho esperar.