Explore "Pueblo en vilo" by Luis González y González on Textopian. Read with annotations and highlights.
Desde 1920 los periódicos vuelven a San José. No llegan regularmente. De todos modos se sabe del desconocimiento de Obregón a Carranza; de la sublevación de los generales contra el presidente, que al trasladarse a Veracruz es asesinado en Tlaxcalantongo, y del nombramiento de don Adolfo de la Huerta como presidente provisional. Se sabe de la llegada de Obregón a la presidencia, de cómo apacigua a Villa, Murguía, Blanco y otros generales díscolos y se mete en líos con los Estados Unidos e Inglaterra. Llegan rumores sobre la creación de una Secretaría que no sólo difundirá cultura, como la porfiriana, entre la clase media de las ciudades. Vasconcelos hace cubrir los muros de los edificios públicos con pinturas que harían entrar por los ojos los nuevos ideales; erige escuelas campesinas y funda bibliotecas en los pueblos más pequeños y apartados. Una de las bibliotecas de 100 libros se instala en San José de Gracia. La consigna obregonista de alfabeto, pan y jabón trasciende al terreno educativo. Aunque todavía no es posible aumentar la ración de pan, se empieza a repartirlo mejor mediante la reforma agraria. Los campesinos de los pueblos y ranchos próximos a San José, pero de la zona jalisciense, solicitan reparto de tierras. En el occidente de Michoacán no hay líos de tierras, mientras los hay de varia índole en el centro del estado.
Un ex seminarista de Zamora que tiene amigos en San José asume la gubernatura de Michoacán. El general Francisco J. Mújica protege a los socialistas, que celebran el día del trabajo con violentos discursos contra el clero, los católicos, los ricos, y producen una contramanifestación, disuelta a balazos por la policía. El gobernador se malquista con el presidente y cae, pero al cabo de un año recobra el gobierno. La Legislatura le achaca delitos contra la Constitución, y luego lo acusa de usurpación de poderes y lo encierra en la cárcel el primero de diciembre de 1923.[35]