Explore "Pueblo en vilo" by Luis González y González on Textopian. Read with annotations and highlights.
En un corte de caja de la vida de San José y su tenencia se ve que la política casi no cuenta. La acción de los gobiernos federal y estatal apenas se deja sentir. Las ideas y las conductas políticas de los josefinos se reducen a bien poco. Las infracciones a los mandatos oficiales no crean problemas de conciencia en los josefinos. Las altas miras del Estado hacen que la vida del pobre no represente nada para el gobierno, y la animadversión de los rancheros hacia las autoridades no contribuye a congraciarse con ellas.
San José y su tenencia son tan poca cosa como realidad y como posibilidad económica y están tan lejos del poder que rara vez llegan hasta allá la justicia y la ayuda gubernamentales. Siguen huérfanos. En 1967 sólo tres dependencias del gobierno federal funcionaron en la zona de San José: recaudación de rentas, correos y telégrafos. También apareció un decreto en el Diario Oficial donde se les dice a los 178 solicitantes de tierras de San José lo que ya se les había dicho en 1938: en el radio legal de ese pueblo no hay terrenos afectables. ¡Ah! También intervino la soldadesca. Arriba del Sabino estuvo un piquete de soldados cumpliendo con la misión de impedir que los ejidatarios volvieran a meterse en unas tierras que los de la Confederación Campesina Independiente habían dicho que convenía invadir. Todavía más: alguna Secretaría hizo volar un aeroplano por encima del río de la Pasión.